Gracias, Manuela.
Los orígenes de este majestuoso palacio barroco se remontan al siglo XIV, cuando se construyó la Gran Torre en una de las principales plazas de Varsovia. Con el reinado de Segismundo III, la capital de Polonia se trasladó a Varsovia y el monarca mandó ampliar las construcciones de la torre y levantar un gran castillo barroco que sirviera como residencia real.
A partir del siglo XVI, una serie de infortunios acabaron con la estructura original del castillo: invasiones extranjeras, incendios y bombardeos. El culmen de todas estas desgracias llegó durante el Alzamiento de Varsovia de la Segunda Guerra Mundial. Las tropas nazis bombardearon el Castillo Real y lo redujeron a escombros.
El Castillo Real pudo ser reconstruido tras el régimen comunista gracias a la ayuda internacional y volvió a abrir sus puertas en 1984. En las estancias palaciegas se pueden palpar las distintas funciones del castillo, que ha servido como residencia real, sede parlamentaria y hogar del presidente. Es todo un símbolo de la independencia de Polonia (fuente: varsovia.com).
Las pinturas de los marcapáginas pertenecen a:
- Marcello Bacciarelli y Rembrandt (primero).
- Marcello Bacciarelli (segundo, tercero y cuarto).
- Bernardo Bellotto (quinto).
.01.jpg)
.02.jpg)
.03.jpg)
.04.jpg)
.05.jpg)










































.jpg)


.jpg)

.jpg)

.08.jpg)


.jpg)




.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)





