Fátima es una parroquia portuguesa del concejo de Ourém en la Sierra de Aire, con 71,29 km² de área y 11 596 habitantes (2011). La densidad es de 162,7 habs./km². La población pertenece a la provincia de Beira Litoral, en el distrito de Santarém, en la región Centro de Portugal.
Su fama mundial se debe a las apariciones de la Vírgen María en la Cova da Iria reportadas por tres pastorcitos desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917. (Wikipedia).
Después de visitar el Santuario, hicimos un recorrido por los muchos comercios existentes, obteniendo todo este "material": magnéticos, papel, corcho e hilo (no artesano).
Los cinco últimos corresponden a obras de Sorolla.
La Alhambra, denominada así por sus muros de color rojizo («qa'lat al-Hamra'», Castillo Rojo), está situada en lo alto de la colina de al-Sabika, en la margen izquierda del río Darro, al este de la ciudad, frente a los barrios del Albaicín y de la Alcazaba.
Su posición estratégica, desde la que se domina toda la ciudad y la vega granadina, hace pensar que existían construcciones anteriores a la llegada de los musulmanes. Su conjunto, completamente amurallado, posee una forma irregular limitado al norte por el valle del Darro, al sur por el de la al-Sabika, y al este por la Cuesta del Rey Chico, que a su vez la separan del Albaicín y del Generalife, situado en el cerro del Sol.
Se tiene constancia por primera vez de ella en el siglo IX, cuando en 889 Sawwar ben Hamdun tuvo que refugiarse en la alcazaba y repararla debido a las luchas civiles que azotaban por entonces al Califato cordobés, al que pertenecía Granada. Posteriormente, este recinto empezó a ensancharse y a poblarse, aunque no hasta lo que sería con posterioridad, ya que los primeros monarcas ziríes fijaron su residencia en lo que posteriormente sería el Albaicín.
A pesar de la incorporación del castillo de la Alhambra al recinto amurallado de la ciudad en el siglo XI, lo que la convirtió en una fortaleza militar desde la que se dominaba toda la ciudad, no sería hasta el siglo XIII con la llegada del primer monarca nazarí, Mohamed ben Al-Hamar (Mohamed I, 1238-1273) cuando se fijaría la residencia real en la Alhambra. Este hecho marcó el inicio de su época de mayor esplendor. (Fuente:alhambradegranada.org).